domingo, 28 de enero de 2007

El valor de la innovación en un mundo cambiante por John Seely

Se están produciendo cambios fundamentales en el mundo de los negocios. Estamos experimentando cambios estructurales en nuestra economía. El ritmo acelerado del cambio es real. A medida que aumentan las velocidades y los anchos de banda de estas tecnologías, se pone en marcha la transición de una economía basada en la producción y el procesamiento de materiales a una economía digital que responde a la producción y el procesamiento de conocimientos. Con este desplazamiento, muchas de nuestras premisas de fondo y nuestros venerados modelos de negocios nos resultan inadecuados para entender qué está pasando, y menos aún para competir.
Muchos de nosotros -líderes de negocios, tecnólogos, empresarios y gerentes- estamos confundidos acerca de cómo interpretar Internet, y su impacto en los negocios. Las preguntas abundan. ¿Cuál es la función del editor del futuro? ¿Del minorista? ¿Del banco?¿Qué implica el hecho de que no haya competidores definidos sino redes de alianzas? ¿Cómo se establece la confianza entre los miembros? ¿Cuáles son las estructuras organizacionales de las organizaciones virtuales? ¿Dónde está la responsabilidad de estas organizaciones ante los consumidores?
Las preguntas que formulamos son tan infinitas como las oportunidades que ofrecen. El desafío radica en nuestra capacidad para comprender el contexto cambiante en el cual hacemos negocios. Tenemos que encontrar nuevas maneras de hacer las cosas, ya sea que trabajemos en nuevas soluciones para viejos problemas o en crear métodos novedosos que nunca han sido aplicados y ni siquiera imaginados.
Para hacer las cosas de manera diferente, tenemos que aprender a verlas de otro modo. Esto significa aprender a cuestionar los cristales conceptuales a través de los cuales observamos y enmarcamos el mundo, nuestras empresas, nuestras principales capacidades, la ventaja competitiva con que contamos y los modelos de negocios que seguimos. Si hay algo que en la actualidad realmente está entrando en foco, es la conciencia de que necesitamos cuestionar gran parte de lo que creemos saber acerca del modo de llevar a cabo el comercio, incluyendo el marketing, la distribución, el servicio y la misma noción de competencia. Y lo más difícil de todo es que tenemos que ser capaces de pensar en cambiar la arquitectura de nuestras corrientes de ingresos, es decir la manera en que ganamos dinero.
La innovación ocupa el centro del escenario en este terreno en evolución. Los viejos desafíos de nuestras empresas actuales todavía nos acompañan, pero tenemos que aprovechar las oportunidades cada vez más grandes para innovar con nuevos mercados y nuevas empresas. Mantener el status quo ya no es una opción viable. Necesitamos desarrollar múltiples métodos para forzar las viejas estructuras y librarnos de ellas.
Para las compañías que nacieron en la economía de procesamiento en grandes cantidades, no se trata de que la nueva economía basada en los conocimientos simplemente reemplace a la tradicional. La mayoría de las empresas procuran averiguar cómo hacer negocios en ambos mundos al mismo tiempo. Como pasa con todos los cambios de paradigma, en muchos casos experimentamos una colisión entre estas dos perspectivas. Y sin embargo, en la mayoría de las compañías, tienen que coexistir y avanzar en forma simultánea. Si bien no hay ningún motivo por el cual esto no pueda hacerse, resulta crítico comprender que las dos perspectivas están presentes. El verdadero desafío radica en combinar las fortalezas de ambas; usar las plataformas de los productos actuales para lanzar iniciativas completamente nuevas en la economía digital.Hay otra manera de describir la transición que está teniendo lugar: el mundo tradicional se relaciona con producir productos y el nuevo tiene más que ver con crear un sentido. A medida que las compañías tercerizan cada vez más la producción, las competencias que quedan en el núcleo son las capacidades para crear sentido. Esto implica un cambio significativo en la manera de pensar, especialmente porque en el mundo digital todos estamos creando las reglas sobre la marcha. Ya no se trata de optimizar, estandarizar o perfeccionar rápidamente; también es cuestión de crear un sentido, de elaborar las reglas adecuadas, construir las ecologías y alianzas y salir al mercado lo antes posible. Considerando el ritmo del cambio y la incertidumbre que rodea a la tecnología, el desafío radica en encontrar el sentido suficiente en los patrones, las posibilidades y las oportunidades de modo de hacer las apuestas que queremos y crear el juego que deseamos jugar.
Si los investigadores de una organización comprenden profundamente la importancia de los problemas en los cuales trabajan, y la organización cuenta con procesos de negocios facilitadores, y con sistemas que respaldan las comunidades de práctica emergentes, están dadas las condiciones para crear estrategias significativas informadas por lo que ha subido desde el fondo, por lo que ha llegado desde afuera, desde el lugar donde los neumáticos empiezan a rozar el camino. Es allí donde comienzan a volar las chispas y aparece la innovación. Estas chispas tienen que provenir de múltiples puntos de vista, algunos de los cuales no estarán dentro de nuestro marco actual: "No puede haber innovación en la creación de estrategia si no hay un cambio en la perspectiva", diría Gary Hamel. Tal como yo lo veo, esto también subraya el papel crítico que está jugando la diversidad. Las organizaciones que consigan sobrevivir y prosperar serán aquellas que puedan aprovechar las capacidades diversas y las perspectivas múltiples implantadas en ellas, de modo de lograr unidad de propósito. El hecho de contar con un cuerpo de personal diverso no es un simple objetivo social: se trata de una ventaja competitiva y, cada vez más, un imperativo estratégico. En el nuevo escenario económico, la creatividad y la diversidad son el pan de cada día. La administración del capital intelectual -nutrirlo, usarlo y aprovechar tanto la creatividad como los recursos intelectuales- exige la habilidad para respetar la diversidad de ideas. La posibilidad de hacerlo en forma inteligente y estratégica constituye un verdadero desafío para el management.

GRUPOS Y DENOMINACIONES

Hoy se me ha ocurrido entrar en google, escribir la palabra redex y a ver que pasaba. Pues bien en total me dice que aparacen un monton de referencias con este nombre; empresas de todo tipo, organizaciones oficiales (muchos ubicados en Extremadura), enseñanza, etc..... hay una referencia a la red virtual de las actividades de extension de las Universidades Argentinas, en la que se explica que surge a partir de la necesidad de las áreas universitarias que gestionan la extensión, de contar con un instrumento que les posibilite la difusión y el intercambio de experiencias y estrategias de vinculación con el medio social.
Al final llego a la conlusion que dejando a un lado a las empresas, hay un monton de gente que por su dispersion geografica o bien su no confluencia de horarios, o vayan ustedes saber el motivo, y bajo la nomenclatura que sea, tiene necesidad, mas bien desea mantener un contacto bajo estos condicionantes con otros individuos afines. Reflexiono y veo que los que tenemos este hormigueo de no estar acorde con todo lo establecido, no somos nosotros solos, hay mas gente que piensa, y que actualmente mediante algun tipo de blog expone sus ideas, sus impresiones y porque no, sus visiones que posiblemente, y aunque ahora lo ignoremos, haran este un mundo un poco mejor, que ya lo necesita por cierto, sino, pobres hijos nuestros, que les dejaremos.

Mentes Unidas Neófitas Discutiendo Observaciones


Grata sorpresa la de hoy. Al abrir el blog me he dado cuenta de que hemos cambiado el nombre. Y me gusta, es más, creo que nos va al pelo.

Somos un mundo, una parte de la sociedad humana con una característica común: a ninguno nos gustaría que por nada del mundo nos obliguen a callar.

Todos tenemos mucho mundo. A nosotros no se nos cae el mundo encima, nuestras mentes han echado un montón de ideas a este mundo y no vamos a hacer un mundo de que algunos no las escuchen como nos gustaría. Desde que el mundo es mundo, al que destaca, aunque valga un mundo, lo destierran de su mundo condenándolo a vagar por el mundo hasta que se vaya de este mundo.

Habitamos en el antiguo mundo, pero estamos interesados por lo que pasa en cualquier lugar del mundo; nos preocupa lo que pasa en el tercer mundo y, aunque no nos guste, es el norte del nuevo mundo el que marca las tendencias que afectan a todo el mundo.

Compartimos aficiones, nos gusta observar y explorar el mundo, disfrutamos con el mundo de la innovación, queremos descubrir la gastronomía del mundo y somos adeptos al mundo de la lectura y la escritura.

Por eso, hemos decidido ponernos el mundo por montera y aventurarnos por esos mundos de dios, utilizando esta red que une a todo el mundo.

Y es que en el fondo somos eso, un mundo.

M.U.N.D.O. RED’ex
(Mentes Unidas Neófitas Discutiendo Observaciones)