
Siempre nos quedará el blog
El pasado sábado mi hija menor - 19- vió, creo, su primera película en blanco y negro. Y tratándose de "Casablanca" parece que no le desagradó, a pesar de la falta de technicolor. Me acerqué a la tele al final de la película para refrendar mis afanes mitómanos sobre películas, humphreys y frases. Cual no sería mi sorpresa cuando Bogart dice "siempre tendremos París", con lo literario que quedaba el supuestamente clásico "siempre nos quedará París". Pero es que la sorpresa no terminó ahí, sino que la incipiente amistad entre Humphrey Bogart y el oficial francés no se salda con la sentencia que todos conocemos, "este es el inicio de una larga amistad", sino con una inusitada: "este es el inicio de una hermosa amistad". Quizás, como me sugería un compañero, la diferencia de versiones del doblaje - por lo de "traduttore, tradittore"- puede explicar "racionalmente" la decepción moral que sufrí al comprobar lo perverso que es el mundo, cuando a uno ya ni se le respetan los mejores recuerdos.
